Gestión de Equipos con Antonio Manuel Suárez, Alumni de SEK-El Castillo

Empieza el nuevo año lleno de retos, ideas y ganas por seguir creciendo y aportando a través del talento de los antiguos alumnos. Antonio Manuel Suárez, Alumni de SEK-El Castillo, salió del colegio en 2015 y se ha desarrollado, y ha crecido personal y profesionalmente.

Antonio, ¿Qué experiencia tienes sobre Gestión de equipos? Al principio me tropecé varias veces, pero lo importante no es lo bien o mal que hagas las cosas, sino lo que aprendes de ellas. Mi primera experiencia en Gestión de Equipos fue en SEKMUN, y he de reconocer que fue desastrosa. Soy muy perfeccionista y los nervios y la presión por hacer las cosas lo mejor posible pudieron conmigo. Tanto fue así que me planteé que yo nunca sería líder de ningún equipo, para desentenderme así de los problemas. Sin embargo, poco a poco, después de participar en varias ediciones de MIMUN-UCJC y de llevar algún proyecto de emprendimiento con Telefónica, empecé a entender cómo debía transmitirse una idea y que tus compañeros de trabajo sintieran la misma pasión que tú por acabar desarrollándola. Fue entonces cuando decidí dar el paso y crear la Asociación Universitaria para el Desarrollo y la Cooperación Internacional, con la que pretendíamos ofrecer oportunidades de voluntariado a universitarios de toda España, así como formación acerca de a los Derechos Humanos e incluso crear nuestro propio Modelo de Naciones Unidas. El proyecto duró dos años, con sus más y sus menos, pero desde luego ha sido del que más he aprendido: planificación estratégica y organizacional, un poco de Finanzas, Marketing, Derecho…

Después de dejar esta Asociación, creé otra a principio de este curso. En este caso, tras decidir que mi vocación profesional se centrará definitivamente en la Consultoría Estratégica, vi que necesitaba reforzar considerablemente mis conocimientos financieros (que eran prácticamente nulos). Así que, tras varios meses buscando jóvenes promesas que pudieran acompañarme en esta nueva aventura, conseguí fundar el Global Investment Banking Club, un club de bolsa universitario desde el que operamos con dinero real para obtener la mayor rentabilidad en una Liga de Bolsa en la que participan otros 31 clubes de toda España.

¿Qué relación tiene para ti la gestión de equipos con el liderazgo? Me gusta esa palabra: liderazgo. Dicen que hay una diferencia abismal entre jefe y líder, siendo este último el que acompaña en todo momento al equipo para lograr un objetivo mientras el anterior simplemente se queda observando.

Yo creo que un equipo debe ser como un reloj: todas las piezas que lo conforman son esenciales para el correcto funcionamiento del mismo, incluso las más pequeñas. Es más, soy de los que consideran que los pequeños detalles son los que marcan la diferencia. Es cierto que un líder debe marcar las pautas a seguir en un proyecto pero, si realmente se hacer valer, escuchará todas las aportaciones que tenga su equipo. Porque un minúsculo comentario en una larga conversación puede llegar a dar un giro radical a una decisión que pudiera haberse considerado óptima anteriormente.

Eso es para mí el liderazgo: el tener la capacidad de empatizar con el resto del equipo, entenderles no solo como profesionales, sino también como personas, y aprovechar eso para hacerles sacar siempre la mejor versión de ellos mismos.

¿Qué habilidades/ capacidades/ competencias crees que debe tener una persona para poder gestionar equipos? ¿Cualquier persona puede hacerlo? He de reconocer que yo pensaba que la Gestión de Equipos era algo sencillo, y me he dado cuenta de que realmente supone todo un reto. Pero creo que el motivo por el que ahora me gusta tanto es porque nunca sabes con qué problema te vas a encontrar al día siguiente y tienes que mantenerte siempre alerta. Además tener la suerte de formar parte de un equipo de personas que no sólo creen en ti, sino también en el proyecto que estáis compartiendo… Eso no tiene precio, y es lo que me hace sentir más vivo.

Sin embargo, también es cierto que hay personas que prefieren ser más pasivos al respecto y se conforman sólo con recibir órdenes. Al final es como todo, cada uno tiene una personalidad distinta y aunque podamos coincidir más o menos, debemos entenderlo y respetarlo por encima de todas las cosas.

Entonces, respondiendo a la pregunta, creo que cualquier persona que demuestre empeño por llevar a cabo una idea, hará cuanto tenga en su mano para que acabe sucediendo. Y puede que al principio se tropiece en innumerables ocasiones, pero con persistencia podrá “colocar sus ideales junto a las estrellas”, haciendo honor a la conocida frase de D. Felipe Segovia. Eso sí, después habrá que ver también si, aunque haya logrado su objetivo, esa persona resulta ser un líder o un jefe (y espero que sea lo primero).

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