La Fundación UCJC y la Fundación Mujeres por África formarán en España a tres profesoras del campo de refugiados de Kakuma, en Kenia

Rehema Sango, Martha Korok y Elizabeth Kitulo son tres de las más de 150.000 personas que viven en el campo de refugiados de Kakuma, uno de los mayores del mundo, situado al norte de Kenia. Allí trabajan como profesoras en tres de las 26 escuelas en las que estudian los menores de este campo.

Rehema es del Congo. Con 22 años, lleva nueve en el campo de KaKuma. Martha, de 20, procede de Sudán del Sur y lleva desde que tenía 4. Elizabeth, con 22 años, llegó a Kakuma hace nueve. Ayer aterrizaron en Madrid para disfrutar, hasta el 14 de diciembre, de una estancia formativa en el Colegio Internacional SEK El Castillo impartida por mentores de la Universidad Camilo José Cela.

Esto ha sido posible gracias al programa puesto en marcha por la Fundación Universidad Camilo José Cela y la Fundación Mujeres por África para reforzar las habilidades pedagógicas de las mujeres que enseñan a los niños y niñas de ocho nacionalidades refugiados en el campo de Kakuma.

Se trata de un proyecto pionero, ya que es la primera vez que se logra que personas con status de refugiado puedan viajar a Europa para adquirir formación. Un trabajo de más de dos años de ambas entidades que ha contado con la colaboración de ACNUR España y ACNUR Kenia, así como de la embajada de España en este país africano.

El campo de refugiados de Kakuma cuenta con 21 escuelas de primaria y 5 de secundaria, con tasas del 96% de éxito académico, las más altas del condado keniano. El desafío actual en Kakuma es aumentar la tasa de matriculación en la educación secundaria, que ahora está solo en el 2%.

Prácticas en el Colegio Internacional SEK El Castillo

Además de la formación académica impartida por la UCJC, las tres profesoras podrán aplicar sus nuevas habilidades en las aulas del Colegio Internacional SEK El Castillo para completar su desarrollo profesional en pedagogía y educación, guiadas por mentores de la UCJC y del colegio. Una formación teórica y práctica que les permita, a su regreso, poder adaptarla a su contexto educativo.

Junto a su formación académica y profesional, las profesoras contarán con programas de apoyo e integración, con soporte económico para traslados, alojamiento y manutención durante su estancia en España y con un plan de seguimiento y valoración psicosocial y emocional, dada su condición de refugiadas.

Sin duda, la formación de las profesoras seleccionadas impulsará la calidad de la formación que reciben los menores refugiados y la apertura de oportunidades para las propias profesoras, que al llegar han mostrado su satisfacción por formar parte de este programa.

Para el director de la Fundación Camilo José Cela, Ignacio Sell, que ayer dio la bienvenida a las tres profesoras, “no hay mejor herramienta para la integración que la formación y la educación. En este nuevo programa que se une a nuestro ya tradicional proyecto de cooperación con refugiados, Proyecto Integra, tendremos la oportunidad de empoderar a través de la formación a tres mujeres y profesoras, algo importantísimo en la realidad cultural de África, ya que son ellas el motor de la sociedad”.

Para Ignacio Sell, este proyecto responde a los valores de solidaridad, tolerancia y respeto a la diversidad cultural, económica y social en los que la Institución Educativa SEK y la Universidad Camilo José Cela quiere formar a sus alumnos.

La presidenta de Mujeres por África, María Teresa Fernández de la Vega, que visitó Kakuma en noviembre de 2017 con el fin de conocer de primera mano el entorno para el que se diseñaba el proyecto y con el que se ha implicado especialmente, ha mostrado su satisfacción por la llegada de sus tres protagonistas. “Con este programa vamos a contribuir a elevar la calidad de la enseñanza que se imparte en Kakuma, lo mejor que podemos hacer para el futuro de los niños refugiados, y lo vamos a hacer a través de tres profesoras, porque las mujeres son las mejores transmisoras de conocimiento”.

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